Te cuento el último caso en mi salón de belleza
Muchas de las clientas que venís a verme me decís lo mismo: Me mato a dieta, voy al gimnasio, pero esta zona de la tripa (o de los flancos) no se me va con nada. Es súper normal, hay zonas rebeldes que necesitan una ayuda extra de aparatología estética.
Justo la semana pasada terminé el protocolo con una clienta que estaba desesperada con la zona del abdomen. Le preparé un plan a su medida combinando criolipólisis con tratamientos lipolíticos.
¿Cómo fue la sesión en el salón?

–Criolipólisis: Le colocamos los cabezales en la zona del abdomen para aplicar ese frío controlado que congela la grasa rebelde para que el cuerpo la elimine de forma natural. ¿Y sabéis qué hizo ella? Estuvo tumbada, súper relajada, leyendo en el móvil y charlando conmigo tan tranquila durante los 30 minutos del tratamiento. Cero dolor.
–Tratamiento lipolítico: Para rematar y que el resultado sea de diez, lo combinamos con principios activos potentes que ayudan a romper los nódulos de grasa y a dejar la piel firme.
Cuando se miró al espejo y vio que el tratamiento es súper cómodo, que salía de la sesión directa a hacer su vida normal y que los resultados se empiezan a notar de verdad, su cara de alivio lo dijo todo. ¡Me encanta veros salir así de felices!
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